viernes, 1 de octubre de 2010

Tapando lo máximo posible los defectos de nuestra naturaleza...

El fenómeno de las mareas se produce debido a la atracción de los astros, y en particular de la luna, sobre enormes cantidades de agua. Así, en las riberas del océano Atlántico se puede ver un cambio completo de paisaje, según haya «marea alta» o «marea baja». En el primer caso el mar recubre todo o casi todo, mientras que en el segundo caso aparecen las zonas fangosas y los arrecifes peligrosos para la navegación.

Comparemos este fenómeno natural con nuestra vida personal: es evidente que preferimos ser vistos por nuestros prójimos en «marea alta», tapando lo máximo posible los defectos de nuestra naturaleza. Pero si bien podemos dar una buena impresión a nuestro entorno, nadie puede engañar a Aquel ante cuyos ojos todo está desnudo y abierto... "Ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas" (Hebreos 4:13).

Esta omnisciencia de Dios es un pensamiento espantoso para aquel que no le conoce. Efectivamente, en el día del juicio ya no habrá máscaras, sino sólo la triste realidad de lo que somos: seres pecadores que serán juzgados según sus obras por que "Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros" 1 Juan 1:10, además "La obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarará; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego hará la prueba" 1 Corintios 3:13.
Hoy aún es el día de la gracia en que Dios quiere cubrir y perdonar tus pecados "Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados" (Salmo 32:1). No es mediante un velo de buena apariencia que Dios realiza tal perdón, sino mediante Jesucristo, quien cargó con nuestros pecados en la cruz del Calvario. "Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte." Efesios 2:8-9.

La Biblia dice: "Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad" 1 Jua 1:9  ¡Acéptelo hoy mismo!


   Lectura: Efesios 2:12-22


... Recuerden que en ese entonces ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, a ustedes que antes estaban lejos, Dios los ha acercado mediante la sangre de Cristo. Porque Cristo es nuestra paz: de los dos pueblos ha hecho uno solo, derribando mediante su sacrificio el muro de enemistad que nos separaba, pues anuló la ley con sus mandamientos y requisitos. Esto lo hizo para crear en sí mismo de los dos pueblos una nueva humanidad al hacer la paz, para reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo mediante la cruz, por la que dio muerte a la enemistad. Él vino y proclamó paz a ustedes que estaban lejos y paz a los que estaban cerca. Pues por medio de él tenemos acceso al Padre por un mismo Espíritu. Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular. En él todo el edificio, bien armado, se va levantando para llegar a ser un templo santo en el Señor. En él también ustedes son edificados juntamente para ser morada de Dios por su Espíritu.