sábado, 23 de octubre de 2010

Las mentiras de Satanás

En la Biblia el diablo es llamado “padre de mentira” (Juan 8:44). 

A menudo sugiere a los hombres, incluso a los creyentes, pensamientos mentirosos que pueden engañarlos:

A los jóvenes sugiere: Es demasiado pronto para volverte hacia Dios. Primero debes construir tu vida y aprovechar un poco tu juventud. Vive tu vida y disfruta de los placeres que te ofrece la vida.
 

A la gente de edad: Es demasiado tarde. Dejaste pasar la oportunidad de servir a Dios, ya no tienes más las fuerzas ni las capacidades. Tu pecados Dios no los perdonara.
 

A muchos: Dios es demasiado bueno para castigarte. Además, llevaste una vida honrada y no hiciste mal a nadie. No te preocupes, todo irá bien.
 

A otros: No eres lo bastante bueno para seguir a Jesús. Dios es exigente. Primero tendrías que mejorar.
 

O aun: La salvación que se te ofrece es demasiado fácil y sencilla para ser verdad, mejor es seguir haciendo lo que hiciste siempre deja eso de Dios.

Sería demasiado simple si bastara creer en Jesús para ser salvo. 
 
Así Satanás maneja la mentira según las personas a quienes quiere engañar. ¿Sabe que él mismo está condenado, y su objetivo es arrastrar a otros con él? 


¿Cuál es nuestro recurso para no caer en su trampa? Escuchar la voz de Dios mediante la lectura de su Palabra y responder a satanás como Jesús lo hizo: “Escrito está” (Lucas 4:4).






Lectura: Mateo 4: 1-11




Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación. Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. El tentador se le acercó y le propuso:
   —Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan.
Jesús le respondió:

   —Escrito está: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."
 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo: 
  —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está:
      "Ordenará que sus ángeles
      te sostengan en sus manos,
   para que no tropieces con piedra alguna."
 —También está escrito: "No pongas a prueba al Señor tu Dios" —le contestó Jesús.
 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.
 —Todo esto te daré si te postras y me adoras.
 —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: "Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él."
 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle.