jueves, 6 de octubre de 2016

Gratitud Nivel Postgrado

Tal vez tu mamá fue como la mía. Ni bien alguien me había dado una galleta, sentía que ella me daba un codazo al costado y me susurraba, «Dí gracias.» Éste es un buen hábito al cual acostumbrarse. Ahora yo le doy un codazo a mi hijo con la instrucción de «Dí gracias.»
Así como es correcto decir «gracias,» lo que Dios desea es una actitud agradecida que se adentre mucho más allá de la gratitud superficial y verbal.

La auténtica gratitud, sobrepasa la obligación y muestra que verdaderamente apreciamos lo que hemos recibido de Él. Para entender este paso de madurez, volvamos al colegio. 

Considera el siguiente plan de estudios y pregúntate en qué grado estás: 
El agradecimiento de nivel pre-escolar nos manda a ofrecer «continuamente mediante El, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombre» (Hebreos 13:15). En efecto, le decimos a Dios, «Me ayudaste, y te lo agradezco. He cumplido con mi obligación.» Es bueno que hagamos lo que se exige a este nivel, pero no debemos esperar que fluya un montón de gozo de nuestro agradecimiento superficial y mecánico. 
El agradecimiento de nivel secundaria; «Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús» (1 Tesalonicenses 5:18). En toda situación, tú y yo siempre podemos tomar la decisión de ser agradecidos por algo. Si, siempre. Esta gratitud sí produce gozo.

El agradecimiento de nivel de postgrado, lleva al verdadero gozo. «Dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre» (Efesios 5:20). Esto va más allá del curso de secundaria que busca encontrar un buen aspecto en una circunstancia desafiante. Éste es el agradecimiento que confía en Dios y que incluso está agradecido por las cosas que no elegiríamos vivir. Es la gratitud que promete victoria en toda circunstancia. Cualquiera que sea nuestra situación, tú y yo, por fe, tenemos que llegar al lugar donde permitimos que el Señor saque un auténtico agradecimiento de nuestros corazones. Esto significa verdadera gratitud por todo lo que Él permite en nuestras vidas. 

Ese tipo de agradecimiento produce un gozo a tal profundidad que no se puede experimentar de ningún otro modo.
Sé agradecido en todo tiempo (1 Tesalonicenses 5:18), siempre y por todo (Efesios 5:20), dando continua alabanza (Hebreos 13:15).

¿En que grado de gratitud estás?

miércoles, 10 de agosto de 2016

LA PALABRA DE DIOS


El salmista escribió en el Salmo 119: 105, "Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino" (NTV) y en versos anteriores en el mismo capítulo (Cap. 119 - v. 9), va a decir, "¿Cómo puede un joven mantenerse puro? Obedeciendo tu palabra" (NTV). Éste mundo en que vivimos, que se ha tornado tan oscuro en cuanto a lo espiritual; por ende es de vital importancia el que tengamos luz en nuestro sendero para evitar los hoyos en los cuales podríamos caer. La palabra de Dios es aquella luz que el hombre necesita y debemos siempre alabarle y agradecerle por tal regalo. A la vez, debemos aprender a usarla con eficiencia, para alumbrar el camino a los que nos rodean.
Pero, ¿por que leerla, en qué beneficia y como estudiarla? La respuestas las hallamos en su interior.

I. Porqué debe el Cristiano leer la palabra de Dios. La biblia es una guía, manual e instructivo para la vida del creyente, Salmo 119: 105 dice, "Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino" (NTV). Incrementa nuestra fe y la vuelve sólida, dinámica y sólidaAsí que la fe viene por oír, es decir, por oír la Buena Noticia acerca de Cristo. Romanos 10:17 (NTV). Nos enseña a ser mejores e instruye en nuestra vida cotidiana. "Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto". 2 Timoteo 3:16 (NTV). Además, es el alimento espiritual de todo seguidor de Jesucristo. "Como bebés recién nacidos, deseen con ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una experiencia plena de la salvación. Pidan a gritos ese alimento nutritivo". 1 Pedro 2:2 (NTV). 

II. Beneficios que otorga el leer la palabra de Dios. Tal como si fuese la mejor comida preparada, por el mejor chef, la palabra de Dios ofrece los mejores platillos espirituales. Cada porción de ella ofrece increíbles beneficios. Meditar en la palabra de Dios, nos ayuda a mantenernos en santidad. "En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti". (Salmos 119:11 RVR1960). Prepara al creyente para defender la sana doctrina. "(...) santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros". 1 Pedro 3:15 (RVR1960)Otorga felicidad a los que se alimentan de ella. "Felices son los íntegros, los que siguen las enseñanzas del Señor". Salmos 119:1 (NTV). Y Muchos otros beneficios.

III. No hay una manera correcta de estudiar la Biblia, pero nuestra actitud debe ser especial.  Aunque en la antigüedad los Sacerdotes Levitas tenían una manera específica de leer las sagradas escrituras, en nuestra cultura la fe, reverencia, e importancia que se da a la Palabra de Dios es lo que cuenta a la hora de meditar en ella. El discípulo y seguidor de Jesús, debe leer las sagradas escrituras con diligencia. "Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad". 2 Timoteo 2:15 (RVR1960). Además de diligente, El creyente debe buscar deseoso, conocer más del Señor. "Como bebés recién nacidos, deseen con ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una experiencia plena de la salvación. Pidan a gritos ese alimento nutritivo". 1 Pedro 2:2 (NTV). Escudriñando lo leido. "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna..." Juan 5:39 (RVR1960). Y sobre todo, Confiando en lo que Dios le habla. "Pero nosotros esperamos, según sus promesas..." 2 Pedro 3:13 (RVR1960). 

Según lo descrito, La Biblia es nuestro alimento espiritual (1 Pedro 2:2), y debe ser leída cada día ya que Dios la inspiró comparándola con una espada espiritual.
"Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén". 2 Pedro 3:18 (RVR1960)
"La biblia es la única arma, que dispara al muerto y le da vida".