martes, 31 de marzo de 2015

CUANDO DIOS TE LLAMA

No sé si te ha pasado pero, hay ocasiones que nos auto criticamos y llegamos a la conclusión que no somos lo suficientemente buenos como para merecer ser usados por Dios. Muchas veces nos auto excluimos de los planes de Dios sin darnos cuenta que Dios no nos buscó para desecharnos, sino para hacer de nosotros algo que nuestra mente nunca pudo imaginar.

Un día, Jesús predicaba a la orilla del mar de Galilea y grandes multitudes estaban atentos a sus palabras, sin embargo Jesús tenía planeado mostrarle algo maravilloso a uno de los que llegarían a ser punta de lanza cuando el faltara, hablo de Pedro, aquel hombre pescador de profesión pero para el cual Dios tenía otros planes.

Jesús ve la barca de Pedro y le pide poder subir; al subir el mismo Señor le pide a Pedro que empujara la barca hacia dentro del agua, para hablar desde allí a la multitud. Luego ocurrió lo siguiente: “Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón: —Ahora ve a las aguas más profundas y echa tus redes para pescar. —Maestro —respondió Simón—, hemos trabajado mucho durante toda la noche y no hemos pescado nada; pero si tú lo dices, echaré las redes nuevamente.” Lucas 5:4-5 (NTV). Vemos al Señor pedirle a Pedro que hiciera algo que ya había hecho el pescador de profesión, pero tratando de obedecer a su palabra lo intentó nuevamente.

A veces vamos por la vida creyendo que ya hicimos todo para tratar de solucionar cierto problema, pero en ocasiones nos olvidamos que la última palabra la tiene el Señor y por muy ilógico que parezcan sus mandatos a veces, la mejor respuesta la podemos encontrar obedeciendo su palabra.

Pedro obedeció y el resultado fue el siguiente: “Y esta vez las redes se llenaron de tantos peces ¡que comenzaron a romperse! Un grito de auxilio atrajo a los compañeros de la otra barca, y pronto las dos barcas estaban llenas de peces y a punto de hundirse.” Lucas 5:6-7(NTV). No podía haber otra mejor respuesta que ver con los propios ojos los resultados de obedecer el mandato de Dios. Lo que no habían podido hacer durante toda la noche pescadores profesionales, fue hecho a través del mandato del Señor. No olvides que el poder de Dios es ilimitado, y aquello que para nosotros parece imposible, para Dios es posible si así Él lo quiere.

¿Quién dijo que Dios vino a buscar a los buenos?, ¿Quién dijo que Dios vino a buscar a los capacitados?, Dios no vino a buscar a los que se creen buenos, Él vino a buscar a los pecadores al arrepentimiento para hacer de nosotros lo que él tenía planeado, para avergonzar a lo sabio de este mundo (1 Corintios 1:27) y demostrar que lo único que Dios necesita para utilizar a alguien es un corazón contrito y humillado. Así es que cuando Dios te vio lo hizo con ojos de amor, vio en ti una capacidad especial para realizar el trabajo que Él te ha de encomendar, no vio en ti los errores que tenias o que tendrías, sino más bien vio en ti un corazón humilde y sincero, capaz de reconocer sus errores y de dejarse guiar por su voz. Es hora de entender que cuando Dios quiere usarte no lo hará por lo bueno que eres, pues Dios no usa lo perfecto sino lo imperfecto para llevarlo progresivamente a una perfección que concluirá el día en que Él regrese por nosotros.

Si Dios te busca, es porque eres el indicado para ese trabajo que Él te va encomendar. Dios nunca se equivoca cuando llama a alguien, Él nunca vacila sobre lo que tiene para ti y ha de cumplir contigo lo que un día se propuso.

Dios llamó a Pedro para hacerlo pescador de hombres y Pedro llego a ser ese pescador de hombres por el cual muchos se salvaron a través de sus predicaciones (Hechos 2:40-41). Lo que un día Dios decidió para Pedro se cumplió, no porque Pedro fuera perfecto porque a través de su vida podemos ver los muchos errores que cometió, pero sí porque Dios en su infinita misericordia escoge lo imperfecto para perfeccionarlo y usarlo en gran manera.

Al igual que a Pedro, Dios te ha buscado a ti, te llamo, te perdono, te restauro y está cada día perfeccionando la obra en ti. Nunca sientas que no eres lo suficientemente bueno como para realizar la tarea que Dios te encomendó, porque Dios nunca se equivoca al llamarte y encomendarte cierto trabajo. Dios vio más allá de lo que tus ojos humanos ven y se dio cuenta que eres un arma poderosa en sus manos, lo único que tienes que hacer es creer y dejarte usar por Él.

viernes, 12 de diciembre de 2014

FRACASOS EXITOSOS

Deseo dedicarles algunas frases célebres sobre el fracaso y el éxito:


“Nuestra mayor gloria no se basa en no haber fracasado nunca, sino en habernos levantado cada vez que caímos”-Confucio (filósofo chino).

“Los que renuncian son más numerosos que los que fracasan”-Henry Ford (empresario norteamericano).

“Una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo“-Thomas Alva Edison (inventor norteamericano).

“No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo“-Bill Cosby (comediante norteamericano).

 “El triunfo no está en vencer siempre, sino en nunca desanimarse”-Napoleón Bonaparte (militar y político francés).

“Un fracasado es un hombre que ha cometido un error, pero que no es capaz de convertirlo en experiencia”-Elbert Hubbard (escritor norteamericano).

“El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatídico. Lo que cuenta es el valor para continuar“-Winston Churchill (líder británico).

En la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada -Franklin D. Roosevelt (político norteamericano).

“El fracaso fortifica a los fuertes”-Antoine de Saint – Exupery (escritor francés).
“No se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos” -Orison S. Marden (autor norteamericano).

“A veces el fracaso señala que es tiempo de cambiar la dirección“-John Maxwell (autor norteamericano).

“Muy pocos aciertan antes de errar“-Séneca (filosofo romano).

“Cuando alguien culpa a los demás por sus fracasos, sería bueno que también le atribuyera sus éxitos“-Howard W. Newton (autor norteamericano).

“La mejor estructura no garantizará los resultados ni el rendimiento. Pero la estructura equivocada es una garantía de fracaso“-Peter Drucker (experto en gerencia  austríaco).

“Quién teme fracasar, pierde la oportunidad de triunfar”-Rafael Angel Pérez (comunicador social puertorriqueño)


No te desanimes, todo gran éxito conlleva muchos fracasos.
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ADELANTE!!

viernes, 5 de diciembre de 2014

La lección más IMPORTANTE


"Todo es un riesgo" comentan los analistas. Pero cuando realmente tu vida está en riesgo, esa frase no aplica. Sé que no podrás entender lo que es vivir al límite de las cosas a menos que hayas estado en una situación en la que tu vida corra riesgos.

Siempre he sabido que la vida es muy valiosa y que nada cubre el precio de estar vivo. Que nada vale más que un día de vida, disfrutando de las maravillas que Dios creó. Pero cuando estás en situaciones que ponen en riesgo tu vida, todo aquello que creías realmente no se compara.

Hoy aprendí una gran lección. Entendí las cosas que viven aquellos que no pueden ver, a aquellos que no pueden caminar, a aquellos que tienen limitaciones físicas, a aquellos que luchan día a día por un día más de vida. Entendí realmente el valor de la vida, el costo de lo que es estar vivo.

Pero te preguntarás, ¿cual es el costo de la vida? según los analistas "El costo de vida, costo de la vida, coste de vida o coste de la vida es un concepto teórico que representa el valor o coste de los bienes y servicios que los hogares consumen para obtener determinado nivel de satisfacción". ¿A que satisfacción se refieren si todo lo material es pasajero? La satisfacción que es la diferencia del costo de la vida, y ésta es aquella que sembramos en los demás: valores, ejemplo de superación, respeto, educación, todo aquello que ayude a construir un mundo mejor, una sociedad mejor.

Piensa por un momento en aquellas personas que a pesar de sus limitaciones luchan por un mundo mejor, Nick Vujicic es el más claro ejemplo. Es graduado en Contabilidad y Planificación Financiera, es orador motivacional y autor de 2 libros, lo curioso, NO TIENE PIERNAS NI BRAZOS.

En el Perú en una de las avenidas más concurridas hay un hombre que no tienen brazos y vende caramelos en los semáforos. Cada día lo veo inclinando su cuerpo a la ventana de los diferentes vehículos para ofrecer sus productos y si le colaboran, echen las monedas en el bolsillo del pecho. Es increíble lo que hace, ya que mantiene una familia completa con su trabajo y lo hace para tener hijos con una buena educación, ciudadanos mejores para nuestra sociedad.

También está aquel jóven invidente que conocí de un colegio especial. El quería ser economista y manejaba las computadoras de manera sorprendente. Hoy en día, se encuentra estudiando en una de las universidades nacionales más grandes del Perú. Pronto un buen economista.

Y que decir de aquel hombre en silla de ruedas que iba por una avenida concurrida de Miraflores. Trabajaba diario cómo joyero hasta muy tarde a más de 22 km de casa. Lo sorprendente es que criaba a 4 hijos pequeños que su esposa le dejó para ir a vivir con alguien no lisiado.

Puede que sea el orador famoso, el joven invidente que vez pasar por tu costado, el minusvalido que va empujando su silla o aquel hombre sin brazos que toca a la ventana de tu coche, cada uno sabe el valor de la vida. El valor de dejar una huella en la vida de los demás. Ya sea en pequeñas magnitudes o en masas llenando estadios para motivarlos, ellos saben que el valor de vivir es impulsar a los demás a ser mejores.

¿Cual es el valor de tu vida? ¿estás dejando una huella en aquellos que te rodean? No vivas ignorando el problema de tu localidad, estado o país, has que el valor de tu vida sea más alto de lo que cualquiera pueda imaginar. Vive cómo si mañana dejarás éste mundo y tienes que hacerlo todo hoy. No seas egoísta viviendo encerrado en tu burbuja. El valor de tu vida se define por lo que eres y por lo que das a los demás. Arriésgate a vivir de manera diferente. deja tu huella...

martes, 2 de diciembre de 2014

UNA GRAN BENDICIÓN, LA HERENCIA DE JEHOVÁ

Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte. Salmos 127:3 (NTV)


En mis casi 30 años de vida he recibido de parte de Dios muchas bendiciones, muy especiales bendiciones. He podido ver la mano de Dios a través de amigos, mis padres, mis pastores, en el ministerio he podido ver gente recibiendo sanidad, niños, adultos y ancianos recibiendo a Jesús en sus vidas. He presenciado cómo Dios hace milagros sorprendentes, pero esas bendiciones no se comparan a la bendición que Dios me dio a los cortos 18 años de vida.

Cuando cumplía los 18 años y no dejaba de ser hijo, me convertí en padre de un pequeño de 3.100 Kg y 51 cmt. Ojos grandes como las uvas y una boca pequeña cómo un punto; ése era mi gran bendición. Ese pequeño, no imaginaría cómo cambiaría mi vida con su presencia. Ahora que estoy por cumplir 30 años en unos días, puedo ver lo maravillosos que han sido mis días y lo bendecido que me siento por tal bendición.

Cómo todo padre joven tuve que sacrificar algunas cosas para darme por completo a mi herencia. Pero cada cosa que sacrificaba definitivamente era y aún es muy gratificante, ya que veo en esa pequeña vida los frutos de mi esfuerzo. Su carácter firme y convencido de que Dios tiene algo para él, es un deleite para mi.

Cada día al anochecer me gusta verlo durmiendo aunque se a por un momento y al contemplarlo recostado sobre su cama, me recuerdo al pequeñito que tuve en brazos, por el cual hago y haría cualquier cosa por verlo feliz.

Reconozco que ser un padre jóven no ha sido fácil y mucho más cuidar de un pequeño sólo, pero no tan sólo ya que tuve a mi madre algunos años apoyándome en su crianza. Pero la mayoría de los años que llevo con él, he tenido que desempeñar dos roles y no es fácil. Los primeros años me pasaron cosas extrañas... Primero al año y medio una noche durmiendo juntos, mi pequeño creyó que podía lactar de mi pecho, el cual dejó con marcas moradas. Pero lo malo no me ocurrió a mi, sino a él que no halló leche. Y si eso les parece curioso, una noche cuando trabajaba en mi moto taxi (realicé muchos oficios uno de ellos fue éste, el conducir moto taxi, esas que son de la marca Torito Bajaj), mi pequeño que dormía en la parte trasera donde lo recostaba, despertó intempestivamente tocando el hombro del pasajero que gritó desesperada creyendo que era un fantasma o ser del más allá, ya que no se percato del pequeño atrás del asiento. Actualmente cuando lo recuerdo o lo cuento cómo anécdota me parece muy gracioso,  de seguro lo imaginaste y también te reíste.

Han sido muchas las cosas difíciles que hemos pasado, pero no hay satisfacción más grande que verlo crecer siendo un jovencito temeroso de Dios.

Hoy vienen muchos recuerdos a mi mente, recuerdos nostálgicos de días sin dormir, pero a la vez recuerdos de momentos muy felices...

 Gracias Dios por el privilegio de poder ser Padre y disfrutar de las bendiciones que vienen con ella... 
Te amo Pequeño!
Te amo Dios.




viernes, 5 de noviembre de 2010

UNA PREGUNTA FUNDAMENTAL

Lectura Bíblica: Mateo 16:13-17

Cuando llegó a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
   —¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?
   
     Le respondieron:   
     —Unos dicen que es Juan el Bautista, otros que Elías, y otros que Jeremías o uno de los profetas.
        —Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?
        —Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente —afirmó Simón Pedro.
     — Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás —le dijo Jesús—, porque eso no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en el cielo.  

Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.


Esta pregunta, hecha por Jesús cuando estaba en la tierra, es a la vez simple, directa y esencial, pero esta simple pregunta envuelve toda la vida cristiana.

En esa época las respuestas variaban. Hoy en día cada uno adopta la opinión que mejor le conviene o la que decimos por salir del paso. La personalidad de Jesús da mucho que hablar. 

Para unos, Jesús es un filántropo. Para otros, es el fundador de la religión cristiana; para muchos es un profeta entre tantos otros. Otros dicen que fué el mejor líder de todos los tiempos y solo eso, otros dicen que fué un revolucionario, etc.

Pero después, Jesús hizo una pregunta mucho más personal: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Esto se dirige a cada uno. Poco importa la respuesta intelectual que puedas dar. Lo que cuenta es lo que Jesús representa para ti y el lugar que tiene en tu vida. 

En el texto citado, Pedro, declara: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. Dios el Padre había abierto sus ojos para que reconociera en Jesucristo a Aquel que Él había enviado para satisfacer todas las necesidades del hombre pecador. 

En otro evangelio, Juan el Bautista exclama: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29). ¿Cree usted que Jesús es su Salvador personal, que sus pecados han sido borrados por su sangre vertida en la cruz? 

Esta pregunta es esencial, porque de la respuesta que usted dé dependen su salvación eterna y su situación con respecto a Dios, ante quien tarde o temprano tendrá que presentarse.

 Dios te pregunta: “Y tú, ¿quién decís que soy yo?”

miércoles, 27 de octubre de 2010

EL DESANIMO DEL LIDER

Lectura:

"Venid, vosotros solos, a descansar un poco a un lugar apartado." (Marcos 6:31)

"El Señor es mi pastor, nada me falta. Me hace descansar en verdes pastos, me guía a arroyos de aguas tranquilas, me da nuevas fuerzas." (Salmo 23:1-3a)


Hay veces que el ministerio parece no tener sentido. Hay ocasiones en que uno piensa que no vale la pena servir al Señor. Pasé por momentos en que me pregunté si todo el desgaste físico, intelectual, emocional y espiritual de invertir mi vida en la vida de los jóvenes sirve para algo. ¿Habría realmente alguna diferencia si no lo hiciera?

Hay razones objetivas para sentirme así. En muchos jóvenes no veo el crecimiento que me gustaría observar. Hace años que trabajo con algunos de ellos y, en ocasiones, da la sensación de que como los cangrejos, van hacia atrás en vez de ir hacia delante. Los hábitos básicos de la vida cristiana, aquellos que les permitirían crecer y llegar a ser cristianos maduros y producir un impacto en su contexto, no los tienen desarrollados. Todavía les falta disciplina para orar, leer la Biblia, caminar bajo el control del Espíritu.

En otros casos veo una inmadurez asombrosa. Sus planteamientos ante la vida, sus actitudes, sus valores, sus reacciones, no son las propias de alguien que afirma conocer al Señor y confiar en Él. No dudo –mejor dicho, en ocasiones, sí dudo- de su fe, pero veo que esta tiene tan poco impacto en su vida cotidiana.

Hay un grupo que huye de todo tipo de compromiso. Nunca puedes contar con ellos para nada. Nunca tienen tiempo para ningún tipo de servicio o ministerio. Viven centrados alrededor de ellos mismos, de sus necesidades y sus intereses. Parece como si el servicio, el amor sacrificial por los hermanos, la sensibilidad hacia las necesidades de cristianos o no cristianos no fuera con ellos. Son hedonistas, se mueven por el placer y la gratificación, escapan rápidos de cualquier cosa que no gratifique sus sentidos. Hay días que me siento en mi oficina y me doy cuenta que los jóvenes no han cumplido las expectativas que yo me había formado con respecto a ellos, no dan la talla, no son el tipo de jóvenes que yo deseara que fueran.

¿Será este cansancio y desánimo fruto de mi necesidad de mi éxito personal? ¿Es posible que me sienta así porque ellos no están contribuyendo a que yo sea un pastor de jóvenes de éxito? Necesito revisar más mis motivaciones. Dios no me ha llamado a tener éxito sino a ser fiel a su llamado.

¿De dónde procede mi cansancio, mi desánimo, mi frustración? No debo olvidar que el cansancio y el desánimo son normales, que forman parte de mi naturaleza humana, que no es un pecado estar desanimado, y que es falso que los buenos cristianos, los buenos obreros son infatigables y nunca caen en el desaliento. Conocer al Señor no nos priva de la realidad que somos seres humanos de carne y hueso. Pero no debo quedarme aquí. El desánimo es humano, cierto, pero Dios me da los recursos para salir adelante.

El desánimo ha de llevarme de vuelta hacia Dios para poder recobrar la perspectiva correcta de las cosas. No puedo ni debo olvidar que Él es el único que puede cambiar las vidas de los jóvenes. Su palabra así lo afirma, el crecimiento viene del Señor. A mí no me ha sido concedido ese privilegio. Puedo animar, retar, ayudar, acompañar, propiciar un ambiente, sin embargo, el Señor se ha reservado el derecho absoluto de producir y generar cambios espirituales y estos, son los únicos que duran, que son permanentes.

No debo olvidar que Dios lidia de forma única y personal con cada joven que está en mi grupo. Los ha hecho a todos ellos únicos e irrepetibles –afortunadamente, porque no quiero ni pensar lo que sucedería si hubiera copia de algunos de ellos- y trabajo con ellos de una forma singular. Cada joven tiene su propio ritmo de responder al llamado y las exigencias de Dios. En cada uno de ellos el Señor está cumpliendo su propósito y éste, no siempre, o mejor dicho, en muchísimas ocasiones está más allá de mi comprensión y alcance. Yo no entiendo de qué modo lo que hago con ellos, lo que estoy compartiendo, el ejemplo y el referente que les estoy proveyendo, va a ser usado por Dios para llevar a cabo sus propósitos. No lo sé y estoy seguro de que en muchos casos nunca seré consciente hasta el día en que, en su presencia, todo esto nos sea revelado.

Siempre me pasa lo mismo cuando pierdo mi enfoque y me centro más en las circunstancias que en Dios, y es ahi cuando viene el desánimo y el desaliento. Necesito recordarme una y otra vez que el Señor es soberano y va cumpliendo sus planes en la vida de cada persona. Necesito descansar en Él y darle gracias por fe y por su trabajo en la vida de cada joven.

A veces es muy difícil darle gracias a Dios por la vida de algunos jóvenes. Es un acto de confianza, es un acto de rendición ante la soberanía de Dios ya que no hay ninguna evidencia humana que pueda alimentar nuestra esperanza de que un cambio está produciéndose o puede llegar a producirse. Pero cuando nos enfocamos en Él, recobramos la perspectiva correcta y se renuevan nuestras fuerzas.

MI ORACIÓN:

Señor, gracias por poder ser yo mismo. No tengo que fingir, soy humano y, en tantas ocasiones, me desanimo y desaliento porque no veo los resultados que esperaba o no van al mismo ritmo que yo anticipaba. Sé que a menudo mezclo mi sentido de valía personal con los resultados y por eso me desanimo. Ayúdame a no olvidar que soy valioso a tus ojos sean cuales sean los resultados. Ayúdame a no olvidar que a mí no me has concedido el poder para cambiar vidas. Ayúdame, por último, a no perder la perspectiva y si esto sucede a recobrarla pensando en tu soberanía, en tu trabajo único y singular en la vida de cada joven.


EL PERSONAJE BIBLICO:

Para mí una de las pruebas definitivas de que la Biblia procede de Dios es el tipo de personajes que la pueblan. No se trata de individuos perfectos, infatigables, incansables, indubitables. Antes bien, nos pinta una colección de individuos de lo más humano, no de plástico sino de auténtica carne y hueso.

Los capítulos 18 y 19 del primer libro de los Reyes nos muestran algunos aspectos de la vida de Elías. Elías es, sin duda, el mayor y más grande profeta de Israel. Recuerda que durante la transfiguración de Jesús fue precisamente él, junto con Moisés, el que hizo acto de presencia. Pero estos capítulos nos muestran a un profeta que rompe el molde "espiritualista" que algunos pretenden usar para describir a los personajes de la Biblia. Vemos un Elías tan desanimado y desalentado que desea incluso morirse. Y todo ello, después de haber tenido el gran triunfo ante los sacerdotes de Baal. ¡imprecionante! ¿cierto?

Pues bien, así es el genero humano, cuando perdemos la perspectiva, la perdemos del todo y nos queremos morir. Dios, sin embargo, no se indigna con el profeta, comprende su debilidad como ser humano, le da una terapia de comer, dormir y descansar y, posteriormente, le ayuda a recobrar la perspectiva correcta, Su perspectiva... La perspectiva de Dios!


REFLEXIÓN:

1. ¿Estás experimentando el desánimo? En caso afirmativo ¿De dónde proviene tu desánimo y desaliento? ¿Qué puede estarlo provocando?

2. ¿Admites como humano el desaliento o eres de aquellos que creen que un cristiano espiritual nunca se desanima?

3. ¿Cómo pueden ayudarte estas reflexiones a combatir el desaliento?

4. Pasa un tiempo de oración. Reconoce tu desaliento y desánimo, es algo humano. Explícale al Señor las razones del mismo. Dale gracias, en fe, por su plan, su soberanía y su trabajo en la vida de los jóvenes y adolescentes que ha puesto bajo tu responsabilidad.

sábado, 23 de octubre de 2010

Las mentiras de Satanás

En la Biblia el diablo es llamado “padre de mentira” (Juan 8:44). 

A menudo sugiere a los hombres, incluso a los creyentes, pensamientos mentirosos que pueden engañarlos:

A los jóvenes sugiere: Es demasiado pronto para volverte hacia Dios. Primero debes construir tu vida y aprovechar un poco tu juventud. Vive tu vida y disfruta de los placeres que te ofrece la vida.
 

A la gente de edad: Es demasiado tarde. Dejaste pasar la oportunidad de servir a Dios, ya no tienes más las fuerzas ni las capacidades. Tu pecados Dios no los perdonara.
 

A muchos: Dios es demasiado bueno para castigarte. Además, llevaste una vida honrada y no hiciste mal a nadie. No te preocupes, todo irá bien.
 

A otros: No eres lo bastante bueno para seguir a Jesús. Dios es exigente. Primero tendrías que mejorar.
 

O aun: La salvación que se te ofrece es demasiado fácil y sencilla para ser verdad, mejor es seguir haciendo lo que hiciste siempre deja eso de Dios.

Sería demasiado simple si bastara creer en Jesús para ser salvo. 
 
Así Satanás maneja la mentira según las personas a quienes quiere engañar. ¿Sabe que él mismo está condenado, y su objetivo es arrastrar a otros con él? 


¿Cuál es nuestro recurso para no caer en su trampa? Escuchar la voz de Dios mediante la lectura de su Palabra y responder a satanás como Jesús lo hizo: “Escrito está” (Lucas 4:4).






Lectura: Mateo 4: 1-11




Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación. Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. El tentador se le acercó y le propuso:
   —Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan.
Jesús le respondió:

   —Escrito está: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."
 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo: 
  —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está:
      "Ordenará que sus ángeles
      te sostengan en sus manos,
   para que no tropieces con piedra alguna."
 —También está escrito: "No pongas a prueba al Señor tu Dios" —le contestó Jesús.
 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.
 —Todo esto te daré si te postras y me adoras.
 —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: "Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él."
 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle. 

jueves, 14 de octubre de 2010

Mi conversión: Arthur Katz

Un año después de mi primera lectura del Nuevo Testamento, entré fortuitamente en contacto con unos amigos cristianos. 

Muy pronto nuestras conversaciones se desviaron hacia la fe y la necesidad de convertirse. Me explicaron que convertirse significa detenerse y dar media vuelta. Es un cambio en aquel que se convierte: se aleja del pecado para volverse hacia Jesús. No se trata de adoptar una religión, sino de dejar de ser su propio centro para someterse al Dios vivo, porque en el fondo, el pecado es el deseo de hacer sólo lo que uno quiere. Nadie puede convertirse en lugar de otro. La conversión es un acto libre y personal.


En ese momento no conseguí entender lo que mis nuevos amigos me decían, pero cuando me desperté a la mañana siguiente, todo se había aclarado. Puse las manos bajo la cabeza, miré al techo y moviendo silenciosamente los labios, oré sencillamente: –Jesús, de ahora en adelante te acepto como mi Salvador y mi Señor. 

Mientras que en mi vida generalmente todo ocurre con una efervescencia de emociones, esta experiencia me dejó absolutamente calmo. Vivía el momento más significativo, más importante de mi existencia y, en suma, no sentí nada. En realidad lo que hice fue aceptar lo que sabía que era cierto.

Esa mañana mi vida fue como inundada de paz y gozo; esa paz que verdaderamente “sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7). Arthur Katz


Lectura: Hechos 2:38


Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados.

miércoles, 13 de octubre de 2010

"FE Y CONVICCIONES"

“Yo sé”, o “sabemos”, son expresiones claves de la fe. Ésta es una convicción fundada no en una demostración de la mente humana, sino en las declaraciones de la palabra de Dios, la Biblia.



Abarca tres aspectos:




El pasado: Sabemos que todas las cosas, las visibles y las invisibles, fueron creadas por la palabra de Dios; "Las cosas invisibles de él (Dios), su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas" (Romanos 1:20). A causa de la desobediencia del hombre, el pecado entró en el mundo, y por él el sufrimiento y la muerte. Pero desde la eternidad pasada, Dios tenía ante sí a su Hijo, Jesucristo, quien, mediante su obra en la cruz salvaría a todos los que creen en ella.



El presente: “Yo sé a quién he creído”, puede decir el creyente (2 Timoteo 1:12). La Palabra de Dios le da la certeza de ser salvo, pues su salvación está basada en la obra de la cruz. Tiene, pues, la paz. También puede decir: “Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28). Las circunstancias de la vida no lo asustan porque sabe que una mano bondadosa está por encima de ellas para velar por su bien presente y eterno. Y tiene la certeza de que sus pecados son perdonados, pues, "De modo que si alguno esta en CRISTO, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, e aquí, todas son hechas nuevas"




El porvenir: “Sabemos que si nuestra morada terrestre… se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa… eterna, en los cielos” (2 Corintios 5:1). Así el creyente no siente terror ante la muerte, pues sabe que al dejar esta tierra estará con Cristo (Filipenses 1:23).


Quienes creen la Palabra de Dios son los que poseen estas profundas convicciones.

¿Tienes algunas de estas convicciones en tu vida?
¿Deseas tenerla? ... "Cree en el Señor Jesucristo y seras Salvo"

jueves, 7 de octubre de 2010

Lo especial de la persona, está en el interior

El picaporte está al interior

Un pintor cristiano estaba terminando un cuadro que representaba la entrada de una hermosa residencia campesina: un muro de viejas piedras cubiertas con viña virgen y una puerta de madera esculpida. 

A un amigo que lo visitaba le pareció bien indicarle que faltaba una cosa esencial: el picaporte. Entonces el artista le respondió: –Mi querido amigo, es como en tu corazón; el picaporte está al interior.

Así ocurre con cada ser humano. “Dios nuestro Salvador… quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:3-4). Él llama a la puerta del corazón de cada uno, pero no forzará la entrada. Por medio de estos comentarios diarios y de muchas otras maneras Dios nos invita a dejarle entrar en nuestra vida. “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 3:7). 

Pero pronto se cambiarán los papeles. La paciencia de Dios llegará a su fin; entonces conducirá a los creyentes a su casa celestial y cerrará la puerta. Después, el acceso al cielo será definitivamente imposible para todos los que en vano vayan a llamar a la puerta "Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois" Lucas 13:25... Esto por haber despreciado la salvación tan grande que les había sido ofrecida. 

Amigo lector, aún está a tiempo para abrir la puerta de su corazón y responder a la invitación del Salvador. "Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo" Apocalipsis 3:20

        Dios te esta haciendo la invitación hoy... ¡No esperes más!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Interpelaciones... de DIOS

“¿Dónde estás tú?” “¿Qué es lo que has hecho?”, dijo Dios a Adán luego de que éste desobedeciera (Génesis 3:9, 13). La respuesta es típica de una mala conciencia: “Tuve miedo... y me escondí”, porque había pecado contra Dios.

“¿De dónde vienes tú, y a dónde vas?”, preguntó Dios a Agar, quien huía de delante de Sarai, su ama (Génesis 16:8). Como esta joven mujer, toda persona alejada de Dios está en una situación desesperada, y Dios lo sabe.

“¿Quién decís que soy yo?”, preguntó Jesús. Pedro, uno de los discípulos, respondió: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:15-16).

 Que es lo que le responderemos a Dios si nos pregunta: “¿Dónde estás tú?” “¿Qué es lo que has hecho?”; “¿De dónde vienes tú, y a dónde vas?”; “¿Quién decís que soy yo?”... Responderemos de manera correcta como Pedro o nuestra respuesta será como la de Adan, que respondió: “Tuve miedo... y me escondí”, porque había pecado contra Dios. De nuestra   respuesta y estima por Jesucristo dependerá nuestra vida terrenal y nuestro destino eterno. Jesus dijo: "No todo el que me diga SEÑOR SEÑOR, entrará en el reino de los cielos"

Si pensamos que él es sólo un profeta más, entonces, ¿por qué escogerle y escucharle más que a otro maestro del pensamiento? Pero si él es realmente el Hijo de Dios –y la Biblia así lo afirma– entonces la alternativa es simple: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36). 

Dios nos interpela a cada uno de diferente manera. Conoce exactamente nuestra situación, y sus preguntas tienen como meta hacernos reflexionar y aceptar su luz en nuestro corazón y en nuestra vida.
“En una o en dos maneras habla Dios; pero el hombre no entiende”, o no hace caso (Job 33:14).

Estemos, pues, atentos a sus preguntas, no las esquivemos. Dios nos perdonara y nos dará nueva vida. 

   Bendiciones...

viernes, 1 de octubre de 2010

Tapando lo máximo posible los defectos de nuestra naturaleza...

El fenómeno de las mareas se produce debido a la atracción de los astros, y en particular de la luna, sobre enormes cantidades de agua. Así, en las riberas del océano Atlántico se puede ver un cambio completo de paisaje, según haya «marea alta» o «marea baja». En el primer caso el mar recubre todo o casi todo, mientras que en el segundo caso aparecen las zonas fangosas y los arrecifes peligrosos para la navegación.

Comparemos este fenómeno natural con nuestra vida personal: es evidente que preferimos ser vistos por nuestros prójimos en «marea alta», tapando lo máximo posible los defectos de nuestra naturaleza. Pero si bien podemos dar una buena impresión a nuestro entorno, nadie puede engañar a Aquel ante cuyos ojos todo está desnudo y abierto... "Ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas" (Hebreos 4:13).

Esta omnisciencia de Dios es un pensamiento espantoso para aquel que no le conoce. Efectivamente, en el día del juicio ya no habrá máscaras, sino sólo la triste realidad de lo que somos: seres pecadores que serán juzgados según sus obras por que "Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros" 1 Juan 1:10, además "La obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarará; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego hará la prueba" 1 Corintios 3:13.
Hoy aún es el día de la gracia en que Dios quiere cubrir y perdonar tus pecados "Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados" (Salmo 32:1). No es mediante un velo de buena apariencia que Dios realiza tal perdón, sino mediante Jesucristo, quien cargó con nuestros pecados en la cruz del Calvario. "Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte." Efesios 2:8-9.

La Biblia dice: "Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad" 1 Jua 1:9  ¡Acéptelo hoy mismo!


   Lectura: Efesios 2:12-22


... Recuerden que en ese entonces ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, a ustedes que antes estaban lejos, Dios los ha acercado mediante la sangre de Cristo. Porque Cristo es nuestra paz: de los dos pueblos ha hecho uno solo, derribando mediante su sacrificio el muro de enemistad que nos separaba, pues anuló la ley con sus mandamientos y requisitos. Esto lo hizo para crear en sí mismo de los dos pueblos una nueva humanidad al hacer la paz, para reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo mediante la cruz, por la que dio muerte a la enemistad. Él vino y proclamó paz a ustedes que estaban lejos y paz a los que estaban cerca. Pues por medio de él tenemos acceso al Padre por un mismo Espíritu. Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular. En él todo el edificio, bien armado, se va levantando para llegar a ser un templo santo en el Señor. En él también ustedes son edificados juntamente para ser morada de Dios por su Espíritu.

martes, 21 de septiembre de 2010

DESPUES DE LA CAIDA... EL ARREPENTIMIENTO

Lectura: Salmo 51:1-12.

    Ten compasión de mí, oh Dios,
conforme a tu gran amor;
conforme a tu inmensa bondad,
borra mis transgresiones.
 Lávame de toda mi maldad
y límpiame de mi pecado.
 Yo reconozco mis transgresiones;
siempre tengo presente mi pecado.
Contra ti he pecado, sólo contra ti,
y he hecho lo que es malo ante tus ojos;
por eso, tu sentencia es justa,
y tu juicio, irreprochable.
 Yo sé que soy malo de nacimiento;
pecador me concibió mi madre.
Yo sé que tú amas la verdad en lo íntimo;
en lo secreto me has enseñado sabiduría.
Purifícame con hisopo, y quedaré limpio;
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Anúnciame gozo y alegría;
infunde gozo en estos huesos que has quebrantado.
Aparta tu rostro de mis pecados
y borra toda mi maldad.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me alejes de tu presencia
ni me quites tu santo Espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación;
que un espíritu obediente me sostenga.


A una de las ancianas de una iglesia, no le gustaba cómo oraba su pastor, cada domingo por la mañana, así que se lo dijo. Le molestaba que, antes de predicar, Le confesara a Dios que había pecado la semana anterior, pues ella imaginaba que su pastor era un pecador más. «Pastor —le dijo—, no me gusta pensar que mi pastor peca o que esta en pecado».

Nos gustaría creer que nuestros líderes espirituales no pecan, pero la realidad nos dice que ningún cristiano está exento de las cargas de la naturaleza pecaminosa y mucho menos de las garras afiladas del enemigo que manifiesta que "esta como león rugiente, buscando a quien devorar". Pablo les dijo a los creyentes en Colosas: «Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros» (Colosenses 3:5). El problema es que algunas veces no lo hacemos. Cedemos a la tentación y quedamos hechos un lío. Pero no quedamos desamparados. Tenemos un patrón a seguir para la restauración, restauración que Dios nos dio, por medio del sacrificio de su único hijo, en la Cruz del calvario.

Además, éste patrón proviene del corazón y la humilde pluma del rey David, bajo la inspiración de Dios y la experiencia de haberlo pasado en carne propia. Este pecado nos demuestra las tristes consecuencias de sucumbir ante la tentación. Lee cuidadosamente el Salmo 51, cuando David reconoció su pecado. Primero, se lanzó a los pies de Dios, suplicando misericordia, reconociendo su pecado y confiando en el juicio de Dios (vv.1-6). Luego, buscó purificación de parte de Aquel que perdona y hace «borrón y cuenta nueva» (vv.7-9). Finalmente, David pidió restauración con la ayuda del Espíritu Santo (vv.10-12).

¿Está el pecado robándote el gozo e impidiendo tu comunión con el Señor? Al igual que David, entrégaselo a Dios. El acto DEL GRAN SACRIFICIO DE CRISTO EN LA CRUZ, nos da entrada al Padre a poder reconciliarnos con EL, no importa el pecado cometido, solo importa un corazon arrepentido genuinamente; Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:16. Y aún nos manifiesta que "Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos. Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado" Hebreos 4:14-15
Haste esta pregunta: ¿Está el pecado robándote el gozo e impidiendo tu comunión con el Señor, al igual que David?, entrégaselo a Dios hoy mismo pues la biblia manifiesta que "Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad" 1 Juan 1:9. Ya que "Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros" 1 Juan 1:10




Reflexión: El arrepentimiento despeja el camino para que andemos con Dios y lo adoremos conforme a su proposito.

lunes, 20 de septiembre de 2010

SACERDOTES DE DIOS

Los que creen en Cristo han sido limpiados de sus pecados y han sido hechos hijos de Dios por medio de la fe en Jesús.

En el Nuevo Testamento son considerados en conjunto como un sacerdocio santo, como un pueblo santo y una nacion santa. ¿Sabemos lo que significa ser sacerdotes ante Dios?

La Palabra de Dios nos muestra el sacerdocio del creyente desde dos puntos de vista:

      1) Seres humanos, perdidos en otros tiempos, ahora se hallan ante Dios como sacerdotes, y juntos le ofrecen “sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1 Pedro 2:5). En la presencia del Dios santo podemos hablar de Cristo y de su obra en la cruz. Traemos a Dios nuestras ofrendas espirituales, es decir, nuestra adoración a través de cánticos, oraciones, agradecimientos y la lectura de pasajes de la Escritura que hablan del Señor y de su sacrificio.

       2) Los hijos de Dios, es decir, aquellos que forman la familia de Dios en la tierra, se presentan juntos ante Dios Padre. Tienen un tema en común: el Hijo de Dios, en quien el Padre tiene complacencia y gozo, y el que también tiene un inmenso valor para ellos. Pablo escribió a los efesios: “Por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre” (Efesios 2:18).

Así, pues, personas salvadas, de muy diferente procedencia, han sido unidas en un cuerpo y se presentan juntos ante el Padre para tener comunión con él mediante su Hijo. La Biblia dice: "Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido"

Como representantes del pueblo de Dios en la tierra, nuestra responsabilidad es, predicar el Evangelio de CRISTO JESUS a toda criatura, para que sean salvos, por que "Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador, pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad" ! Timoteo 2:3

viernes, 27 de agosto de 2010

SALTO DE FE

Un joven que estaba confundido sobre su futuro y en un dilema sobre qué dirección tomaría su vida, se sentó en un parque a mirar las ardillas corretear entre los árboles. De momento, una ardilla brincó de un árbol alto hacia el otro. Parecía estar dirigiéndose hacia una rama muy lejana para lograr que su salto pareciera suicida
.
Tal y como el joven imaginaba, la ardilla no logró su meta pero aterrizó, salva y despreocupada, en una rama varios pies más abajo. Luego subió hasta su meta y todo salió bien.

Un hombre mayor que estaba sentado en el otro lado del banco, comentó: -Gracioso, yo he visto cientos de ellas brincar así, en especial cuando hay perros por todo el alrededor y no pueden bajar al suelo. Muchas no lo logran, pero nunca he visto a ninguna resultar herida por tratar.

Luego riéndose entre dientes añadió:
    -Me imagino que ellas tienen que arriesgarse si es que no quieren pasar toda su vida en un solo árbol.

El joven pensó. Una ardilla se arriesga. ¿Tengo yo acaso menos valor que una ardilla? En ese momento, decidió tomar el riesgo que había estado considerado. Por cierto, aterrizó seguro, en una posición más alta que la que él ni siquiera pudo imaginar.

¿A qué sueño estás apuntando? ¿Te parece fuera de tu alcance? Da un paso de fe. Dios siempre te sostendrá si te caes. Apunta a la luna incluso cuando falles, llegarás a las estrellas.

 Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. (Hebreos 11:1) 

Creele a Dios.


martes, 27 de julio de 2010

ME CANSE DE EQUIVOCARME...

    Hay personas que pareciera que el tema del amor no les va a ellos, pero realmente no es que no les vaya, ni que no hayan nacido para el amor, sino que no se cansan de equivocarse de la misma manera de siempre.

    Conozco personas que tropiezan una y otra vez con la misma piedra, personas que luego de una mal experiencia en el amor dicen: “Jamás me volverá a pasar lo mismo, lo prometo” y semanas después o meses después la historia se repite nuevamente, como que si fuera un cadena repetitiva o como que la misma escena la retrocediéramos para repetirla tantas veces lo permitan. Y es que la voluntad de Dios no es que tropieces una y otra vez, ni que te equivoques una y otra vez, “hasta tomar experiencia”, de hecho una de las cosas que Dios nos menciona en su palabra es la siguiente: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”. (Proverbios 4:23)

     La voluntad de Dios no es que te equivoques una y otra vez y casi de la misma forma, al contrario, la voluntad de Dios es que interpretes sus tiempos y puedas esperar sabiamente en El.

     Hay personas que después de tantos fracasos sentimentales sueltan la frase con la que he titulado este artículo: “Me canse de equivocarme”. Por esa razón hoy quiero dedicar este artículo a todas aquellas personas que por circunstancias emocionales se han sentido cansados de caer en los mismos fracasos de siempre.

TE EMOCIONAS DEMASIADO RAPIDO

     Creo que una de las fuentes por las cuales sueles equivocarte una y otra vez casi de la misma forma es que te emocionas demasiado rápido. Conoces a una persona y pareciera que es “amor a primera vista”, lo raro de la situación es que siempre todas las relaciones en las que has fracasado quizá comenzaron con ese “amor a primera vista”. Personalmente no creo que exista “amor a primera vista”, lo que sí creo que exista es “una buena impresión”, y es que no puedes decir que amas a alguien que no conoces, porque eso sería una emoción momentánea que no proviene de Dios, sino de tus sentimientos más profundos que necesitan alguien que los corresponda.

      El amor es algo que se siembra, se cultiva y se cuida, es un sentimiento que va en crecimiento en una relación en donde dos personas están en constante comunicación y en donde hay una verdadera relación, no por medio de una simple vista y una buena impresión por su aspecto o su forma de ser en ese momento.

     ¿Cuántos se han llevado sorpresas desagradables al ver que aquella princesa de los sueños o aquel príncipe azul te salió un ogro o una bruja completa? Y es que las primeras impresiones también pueden ser engañosas, dice la Biblia: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”. (Jeremías 17:9) Entonces considero que una de las razones por las que siempre te equivocas es que tiendes a emocionarte demasiado rápido con una persona, algunos dicen: “A encariñarme demasiado rápido”, yo creo que todo es paso a paso, pues el que corre demasiado rápido, tiene mayores probabilidades de que tropiece y se lleve una buena herida.

      Ahora bien tu me preguntarías en este momento: ¿Y cómo hago para no emocionarme demasiado rápido?, bueno te daré unas claves que considero que pueden ayudar un poco a que eso no ocurra con tanta facilidad:
        
         1. Recuerda que las fácil sale caro, es decir lo que por lo general se da fácil, siempre termina en fracaso.
         2. No te hagas ilusiones solo por simples detalles, asegúrate de lo que sientes y de lo que la otra persona siente a través de consultarle a Dios, pues El mejor que nadie conoce los corazones de los dos.
         3. Recuerda los fracasos anteriores, y que te sirva de ejemplo para no cometer el mismo error de siempre.
         4. Cuando una persona es para ti, entonces será para ti, no importa cuánto tiempo pase, ni las circunstancias que los rodeen a ambos, si eso es de Dios sin necesidad que te apresures, terminaran juntos, así que no hay porque desesperarse o querer apurar algo que se dará en su tiempo.

TE FIJAS EN CUALIDADES QUE NO SON LAS MAS IMPORTANTES

     Creo que una de las razones por las que muchas veces tendemos a equivocarnos en una relación sentimental es cuando escogemos mal, dejándonos llevar por las impresiones que nos causan ciertas cualidades de esa persona, que no son las más importantes de visualizar.

     ¿Cuántos no se han “enamorado” de alguien solo por su aspecto?, quizá la chica es bonita, quizá el chico es atractivo y eso te ha impresionado y embobado a tal punto de que crees que es la perfecta para ti o el chico perfecto para ti. Pero lastimosamente no nos ponemos a pensar que la belleza física es momentánea y pasajera, no creas que dudara esa cara de muñeca toda la vida, no creas que su cuerpo siempre será el mismo espectacular o que su cabello impresionante siempre será el mismo, todo es vano, todo es pasajero, todo eso pasa. No creas que porque el chico tiene un abdomen como el mío entonces toda la vida será así, los años pasan y pesan y todo cambia. No creas que esa carita tan linda le durara por siempre, algún día tiene que envejecer, eso y más son cuestiones que nos impresionan de las personas y creemos que por eso nos merecemos alguien como ellos.

      Yo no estoy en contra de la hermosura, es mas yo me case con la mujer más hermosa de sobre la faz de la tierra, pero considero que no debería ser un requisito de peso como para creer que esa persona es la que Dios quiere para nosotros. Muchas veces nos equivocamos por andar fijándonos en su aspecto físico, en su hermosura más que en otros aspectos.

      Algunas de las cosas en las que deberías pensar antes de entablar una relación con cierta persona son: ¿Piensa y siente lo mismo que yo por Dios?, ¿Su forma de ser es la que yo anhelo de una persona con la que quiero pasar el resto de mi vida?, ¿Ama a Dios y será esa cabeza de hogar que siempre he soñado?, ¿Me será de ayuda espiritual y emocional en los momentos que mas los necesite?, ¿Sus planes a futuro son compatibles con los míos?, ¿Es responsable y me amara tal y como soy?, ¿Es el complemento mío y yo el de él?, y claro también está el aspecto físico, definitivamente te tiene que gustar y lo debes hallar hermoso para ti y solo para ti. Lo que los demás digan de él sale sobrando, pues a quien le tiene que gustar es a ti. Pero no significa que su aspecto físico tendría que ser el requisito numero uno de tu lista, sino te llevaras grandes decepciones cuando comiences una relación con una persona hermosa físicamente, pero espiritualmente y moralmente quizá pueda que le faltara mucho. La Biblia dice que “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura…”. (Proverbios 31:30a)

     CUIDADO CON UN “AMOR” ASFIXICIANTE

      Pueda que uno de los “errores” en tus antiguas decepciones se deba al “amor asfixiante” que has querido ofrecer. Quizá tú no lo veas de esa forma, quizá porque seas intensa o intenso para el amor, pero eso no quiere decir que la otra persona no se sienta asfixiada con esa relación.

       Eso de llamadas a cada hora, de mensajes de texto cada 15 minutos, de correos electrónicos a cada momento, de gran cantidad de mensajes al Facebook o comentarios exagerados, pueden que hagan que la otra persona se sienta como acuartelada, vigilada las 24 horas del día los 365 días del año, sin lugar a cualquier movimiento que no sepa el “amor asfixiante” que sientes por él o ella. Y es que muchos creen que están casados, cuando realmente es un noviazgo, ya habrá tiempo para tenerse vigilados o para tener más contacto, pero personalmente considero que en el noviazgo se tienen que dar su espacio para que cada uno haga o tenga sus actividades por separado, cuando se necesite. Por lo general el “amor asfixiante” debilita las relaciones.

       Habemos algunos que no nos gusta esa clase de amor, porque es una amor casi obsesivo, que lleva muchas veces a provocar celos que arruinan las relaciones. Si quieres arruinar tu relación, entonces permite que los celos se apoderen de ti, entonces ten por seguro que tu relación sentimental esta en conteo regresivo para llegar a su fin.

       Recuerda que la etapa del noviazgo si bien es cierto que es una etapa en donde se conoce a la persona, y en donde pasas momentos inolvidables e irrepetibles, pero también ten en cuenta que aun no estás casado ni casada y por lo tanto deben respetar una distancia considerada para que la relación no se vaya a asfixiar.

       Con esto no digo que el amor entre ambos tiene que ser como hielo, una relación simple y sin detalles, no me refiero a eso, me refiero a que hay que considerar hasta donde podemos realizar o llevar a cabo algunos detalles, llamadas y otras cosas que puedan gustar a ambos, pero es de tener cuidado cuando aquel amor se está convirtiendo en algo obsesivo que por consiguiente puede llevar al fracaso al sentirse sin aire para respirar a solas.

       Quizá pueda que tu eres así, tu digas: “Es que así soy y no puedo cambiar”, entonces te aconsejaría que bajes revoluciones, que si te gusta ir a quinta velocidad, la bajes a cuarta y de allí a tercera, hasta que haya una estabilidad que consideres que puedes manejar, no sea que por “ser así” termines siempre en fracasos repetidos.

          ACCIONES INDEBIDAS, LAS CUALES NUNCA DEBISTE HACER

      Una de las causas por la que la mayoría de noviazgos fracasan es por llegar más allá de lo permitido. Como en otras ocasiones he dedicado artículos sobre las caricias fuera de lugar, no me detendré a profundidad sobre ello. Pero si quiero que sepas que una de las causas porque los noviazgos terminan mal es por permitir caricias fuera de lugar y besos demasiados candentes y muchas veces hasta caer en las relaciones sexuales antes del matrimonio.

       Es triste, pero el enemigo hoy en día está atacando más que nunca a los noviazgos con las relaciones antes del matrimonio. Todo comienza con besos inofensivos, y abrazos “cariñosos”, pero en algún momento estarán a solas en algún lugar, y esos besos inofensivos se convertirán en besos apasionados y excitantes, sumado a eso aquellos abrazos “cariñosos” se convertirán de un abrazo de oso a un abrazo de pulpo, que con sus tentáculos tratara de tocar todo lo que pueda incluyendo partes privadas y que por el momento candente que están experimentando en ese momento difícilmente podrán detener, hasta muchas veces llegar a actos vergonzosos para cuando estés con cabeza fría.

      Y es que la mayoría que pasa por esto, en el momento que lo están cometiendo saben que está mal, pero no les importa, porque están impulsados por los deseos desordenados. Pero cuando eso pasa y vuelves en sí, ya con cabeza fría, entonces te das cuenta del error que cometieron y la vergüenza inunda su vida y la culpabilidad azota tu mente. Y es que tú no te darás cuenta de las consecuencias de eso hasta que tengas la cabeza fría y puedas analizar bien las cosas. esa razón si no quieres arruinar tu noviazgo, deja de provocar esos momentos a solas, NUNCA ESTEN A SOLAS, se los repito nuevamente y gritando: ¡NUNCA ESTEN A SOLAS! Y si lo están, ¡NO SE BESEN NI SE TOQUEN EN LO MAS MÍNIMO! Porque por más fuertes que se crean, terminaran cediendo a su naturaleza pecaminosa.

       No se imaginan cuantas relaciones hermosas, en donde parecían el uno para el otro, en donde había planes de casarse y planes a futuro, en donde creían que eran la pareja perfecta, se han arruinado por permitir que las caricias fuera de lugar aparezcan y en donde quizá el sexo antes del matrimonio fue la causa del fracaso rotundo, en donde todos los planes se fueron a la basura y todo por MINUTOS DE PLACER innecesarios. ¿Por qué no esperar al matrimonio?, ¿Por qué no gozar del sexo en el matrimonio como Dios manda?, ¿Por qué la curiosidad o la desesperación de hacer aquello que sabes que no tienes que hacer?, ¿Qué porque lo amas mucho y no lo quieres perder?, ¿Qué porque la amas y quieres demostrárselo de esa manera?, ¿ESTAN LOCOS O SE HACEN?
   
       Amar es respetar, amar es saber esperar, amar es comprender, el amor nunca deja de ser y el hecho que no quieras tener sexo aun con él o con ella, no te hace menos hombre ni menos mujer, la mentira que el diablo quiere introducir entre los solteros y solteras es que para amarrar a tu futuro esposo o esposa tengas sexo con ella o con él. ¡QUE MENTIRA! Y nosotros creyendo esas mentiras del diablo, cuando realmente Dios nos ha dicho: “Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:16), cuando Dios nos ha dicho: “Huye también de las pasiones juveniles…” (2 Timoteo 2:22a), cuando Dios nos ha dicho: “…resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7b) cuando Dios nos ha dicho: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Corintios 10:13).

      Y luego nos preguntamos: ¿Por qué siempre fracaso?, cuando en realidad los pasos que estamos dando nos están conduciendo al mismo precipicio de fracaso sentimental.

        ¿QUÉ ES LO QUE DIOS QUIERE PARA TU VIDA SENTIMENTAL?

      Posiblemente tú seas de las personas que digan: “Estoy cansado o cansada de equivocarme y fracasar”, entonces yo quiero dictarte algunas recomendaciones que considero que puede ayudarte a encontrar el propósito de Dios para tu vida y para tu vida sentimental:

            1. Aprende a esperar en Dios: Se que es difícil, por eso estoy comenzando por la parte más difícil, ¿A quién no le cuesta esperar?, pero es la única forma en la que podemos estar seguros que la respuesta de Dios será la perfecta. La mayoría de veces que nos equivocamos en porque nos adelantamos a Dios y queremos creer que Dios ya nos ha respondido, cuando ni siquiera sentimos una paz verdadera en nuestro corazón para llevar a cabo la decisión, sino que orientados por nuestras emociones nos dejamos ir. “Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor”. (Salmos 40:1)
            2. Controla tus emociones: Pueda que tú seas de las personas que rápidamente se ilusionan y emocionan, entonces contrólate, recuerda que apresurar las cosas e ir corriendo puede causarte un enorme tropezón. De algo tienes que estar seguro o segura y es que si es de Dios todo se dará perfectamente, tú no tienes que apresurar nada, ni forzar las cosas, sino que Dios pondrá todo para que se dé, de la forma más perfecta. “Aparta mis ojos, que no vean la vanidad…”. (Salmos 119:37a)
            3. Guarda tu corazón: no permitas que cualquiera que hable bonito o que muestra un mínimo interés por ti venga y juegue con tu corazón. La Palabra de Dios nos manda a guardar nuestro corazón, no que le vas a poner un candado de acero, sino que sepas discernir entre una persona sincera y una persona que solo busca algo pasajero de ti y que no te tomara en serio. “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”. (Proverbios 4:23)
            4. Deléitate en el Señor: trata la manera de deleitarte en el Señor en todo tiempo, que tu corazón siempre esté dispuesto a hacer su obra a servirle a estar en contacto con El, pues eso te ayudara a ser mas audibles a su voz, para cuando El te indique lo que tienes que hacer. “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón”. (Salmos 37:4)
            5. Aprende de la experiencia: Si a través de los años has tenido malas experiencias, NO REPITAS EL CICLO es decir no vuelvas a caer en los mismos errores del ayer. Hay situaciones que pasan en nuestra vida para que nosotros podamos tomar nota y no volver a pasar por lo mismo, y lejos de pasar por lo mismo ayudar a otros a que no cometan los mismos errores que nosotros hemos cometido. En mi país El Salvador hay un dicho que dice: “Una vez pasa el ciego”, como dando a entender que una vez pueda que nos equivoquemos, pero la próxima vez que pasemos por ese lugar no volveremos a tropezarnos con lo mismo, porque ya conocemos donde está la piedra de tropiezo, porque ya sabemos donde están los obstáculos y ahora no volveremos a tropezar en ellos. “No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; Aparta tu pie del mal”. (Proverbios 4:27)

CONCLUSION:

      Dios anhela un día que tú puedas saber esperar el momento y sin desesperarte, y El pueda enviarte al hombre o a la mujer de tus sueños. Si hasta acá has tenido una o varias desilusiones es momento de examinar tu corazón y tu forma de haber encarrilado esas relaciones y tratar de corregir los errores. Dios no quiere que probemos 50 relaciones antes de encontrar a tu pareja perfecta, la voluntad de Dios no es que pruebes relaciones como probarte un par de zapatos, al contrario, estoy seguro que Dios anhela de ti que por una vez en tu vida puedas permitir que El te guie sin que tú te adelantes o te conduzcas equivocadamente.

       Permite que Jesús tome el control de tus emociones y de todo lo que quieras hacer. No hagas nada sin antes consultar a Dios y ESPERAR A QUE TE RESPONDA, mientras tanto no muevas piezas, puesto que lo que es para ti, nadie te lo quitara. No concibo la idea de un Dios que permita que te quiten lo que era tuyo, lo que es tuyo, es tuyo, si Dios ya eligió a esa persona para ti, pase lo pase siempre estará disponible para ti, no tienes que desesperarte, ni darle ayudaditas a Dios, simplemente espera el momento indicado, que Dios te premiara por ser paciente y obedecer.

        Estoy seguro que El tiene a una persona para ti que será la cereza de tu pastel, que será alguien que te amara y te valorara más de lo que en tu vida te sentiste amada o valorada por alguien. Dios solo quiere que sepas esperar el momento, que no tomes decisiones a la ligera y que LO INCLUYAS A EL en tu vida y PERMITAS QUE GOBIERNE TU CORAZON Y EMOCIONES.

         Hoy es un buen día en donde tú puedes rendirte al Señor y decirle: “Señor estoy cansada o cansado de equivocarme, hoy me rindo a ti y te permito que tomes el control tú de mi vida”.

       Estoy seguro que el Señor estará feliz de escuchar que de tu boca y de tu corazón salen esas palabras sinceras que denotan tu necesidad urgente de Él.
       Jesús dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. (Mateo 11:28)

DIOS TE PREMIARA SI TAN SOLO DEPOSITAS TU CONFIANZA EN EL...

Autor: Enrique Monterroza

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